París, (EFE).- Plácido Domingo última los detalles de un nuevo «Cyrano de Bergerac», personaje que en 2006 se convirtió en el número 121 de su espectacular repertorio lírico, y del que el próximo día 19 presentará una nueva versión, con dirección escénica de Petrika Ionesco y musical de Patrick Fournillier.
El ensayo general de esta ópera con protagonista «de sueño», como define el propio Domingo a su personaje, tendrá lugar este sábado. No habrá público alguno, tan sólo algunas cámaras -explicaron a Efe en el Teatro del Châtelet- para captar el encuentro pre-definitivo sobre la escena del nuevo ‘Cyrano’ de Plácido Domingo con la ‘Roxana’ de Nathalie Manfrino y el amigo intermediario ‘Christian’ de Saimir Pirgu.
Figura esta última gracias a quien el poeta ‘Cyrano’ corteja a su prima, autoconvencido de que su fealdad, en particular su terrible nariz, hoy universal, hacían de él un ser cuyo amor jamás merecería ser correspondido.
La historia fue trasladada de la célebre obra homónima de Edmond Rostand a la ópera por el compositor italiano Franco Alfano (1876-1954) y estrenada en Roma en 1937.
Domingo afirma sentirse «muy bien» dentro de ese «personaje excepcional», al que «adora», particularmente feliz de interpretarlo en Francia, en París, además, «tan cerca de la Comedia Francesa y de todo el ambiente que se vive en la pieza». La pasión termina en ella en tragedia, por supuesto, y para Domingo, actor nato además de inmenso cantante, como subrayó en rueda de prensa el director del Châtelet, Jean-Luc Choplin, la tristeza de su personaje es «inolvidable».
Tristeza infinita pero, en efecto, papel soñado para todo amante del arte de la interpretación, según subrayó Domingo en un encuentro con la prensa días antes del estreno. Un papel, finalmente, universal porque, como explicó el tenor, aunque sin entrar en detalles, «cada uno de nosotros tenemos un complejo». «‘De un cuarto de hora en todo lugar me precede’. Es triste», resaltó Domingo, al evocar con los versos de Rostand la trágica nariz del caballero ‘Cyrano’.

