Por JONATHAN M. KATZ
PUERTO PRINCIPE, AP.- Las urnas de plástico estaban casi tan vacías el domingo como las inusualmente desiertas calles de esta ciudad, cuando pocos votantes salieron a sufragar en la elección para el Senado en la que se descalificó la participación del Partido Lavalas.
Los comicios habían sido considerados como un paso clave en el desarrollo de la democracia haitiana y en la intención del presidente René Preval de modificar la constitución y combatir la pobreza. La comunidad internacional dio al gobierno de Haití 12,5 millones de dólares para coordinar la elección, incluyendo tres millones de Estados Unidos.
Pero la jornada electoral, postergada desde el 2007 por inestabilidad política, saqueos por hambruna y tormentas, motivó a poquísimos votantes y hubo algunos brotes de violencia. El consejo provisional electoral de Haití dijo a la prensa que no había calculado el total de votos ni ningún resultado preliminar. Simpatizantes del derrocado ex presidente Jean-Bertrand Aristide, cuyo partido Fanmi Lavalas fue descalificado para la elección por el consejo electoral provisional, había exhortado a una población calculada de cuatro millones de votantes registrados a no participar en la elección.
El domingo, trabajadores electorales tomaron siestas durante los largos lapsos en los que no llegaban votantes. Algunas personas que portaban tarjetas de identificación para votar que les dio el gobierno dijeron que trabajadores electorales les habían dicho en las urnas que sus nombres no estaban en las listas de votantes.
Otras personas indicaron que tuvieron problemas en llegar a los centros de votación porque la policía había suspendido el transporte público para mantener el orden en un país donde desde hace tiempo se relaciona a las jornadas electorales con hechos de violencia e intimidación.
Tanto la embajada estadounidense en Puerto Príncipe como Canadá y la Organización de los Estados Americanos expresaron su preocupación cuando Lavalas fue excluido de las boletas en febrero.
Un total de 79 candidatos se disputan 12 escaños en el Senado. Las contiendas involucran a entre cinco y 18 candidatos cada una, y se espera que la mayoría terminen en segundas vueltas entre los dos que obtengan más sufragios.
El partido de Preval ya tiene seis de 18 escaños en la cámara alta. Si su Partido Lespwa que tiene un candidato postulado para cada escaño salvo uno obtiene la mayoría en la cámara alta, ello le ayudaría a Preval a lograr una reforma a la constitución haitiana de 1987, lo cual incrementaría los poderes del ejecutivo y permitiría que los presidentes busquen la reelección por otro período de cinco años.
Preval, que fue primer ministro durante el gobierno de Aristide, fue elegido presidente en el 2006 con un fuerte respaldo del Lavalas. Pero ahora los partidarios de Aristide consideran a Preval como un traidor por no haber traído de regreso al presidente exiliado. El corresponsal Evens Sanon de la AP contribuyó con este despacho.

