CARACAS. (TeleSUR). Este martes se cumplen 33 años del más grave atentado perpetrado contra Cuba, la voladura del avión de la aerolínea Cubana con 73 personas a bordo en 1976, macabro hecho de la autoría del terrorista Luis Posada Carriles, quien aún no da cuenta ante la justicia por ese crimen.
El 6 de octubre de 1976 un vuelo Cubana transportaba al equipo nacional juvenil de esgrima de Cuba, que regresaba victorioso a su país luego de su participación en el Campeonato Centroamericano y del Caribe celebrado en Venezuela.
El avión partió de Caracas rumbo a Trinidad y Tobago, desde donde siguió a Barbados en su última escala hacia Cuba pero, pocos minutos después de haber despegado, el estallido de una bomba en el interior de la aeronave causó la muerte instantánea de los pasajeros y tripulantes de la aeronave.
Las últimas palabras del capitán de la tripulación y el estallido de una segunda bomba quedaron grabados como prueba testimonial del acto terrorista, conocido como el Crimen de Barbados.
Además de Posada Carriles, la autoría material del hecho se atribuye al cubano Orlando Bosch, quien estuvo encarcelado en Venezuela por este atentado que salió libre en 1988.
A 30 años del crimen, los autores materiales de este macabro crimen no han pagado por sus delitos, gracias a que Bosch, de nacionalidad cubana, fue indultado en 1990 por el Gobierno estadounidense y actualmente vive en Miami, Florida, Estados Unidos.
Luis Posada Carriles, que se fugó de una cárcel venezolana en 1985, también permanece en Estados Unidos, donde es juzgado, aunque no precisamente por terrorista sino por delitos de inmigración.
Su extradición está siendo reclamada por Venezuela desde el año 2005, cuando fue recluido en una prisión estadounidense en El Paso, Texas.
Las autoridades de Estados Unidos están obligadas legalmente a extraditar a Posada Carrilas a Venezuela, ya que en cuanto a la legislación interna, existe la llamada Ley Patriótica estadounidense, mientras que en el plano exterior, entre otros, están las disposiciones contra el terrorismo internacional y el Tratado de Extradición entre ambos países.
Sin embargo, como muestra de una indignante actitud, mientras tales terroristas permanecen libres, Estados Unidos mantiene prisioneros a cinco cubanos desde hace más de 11 años encarcelados, por defender a su país de acciones vandálicas como la perpetrada por Posada Carriles y Bosch.
Se trata de los Cinco antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y René González.
