Opinión

Presencia económica

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2010: ¡Misión cumplida!
 El 2010 fue bautizado por el Poder Ejecutivo como “Año de la reactivación económica nacional”, según quedó expresado en el Decreto 933-09. El paso del tiempo ha demostrado la certidumbre de semejante designación.

Acumulando una de las más altas tasas de crecimiento de la región latinoamericana y caribeña, la economía dominicana logra situarse en niveles de estabilidad, control de los precios internos y captación de flujos de inversión, dejando atrás, una vez más,  los recurrentes pronósticos pesimistas sustentados por economistas de la oposición política.

 En efecto, la economía dominicana acumuló en el 2010 un crecimiento del orden del 7,8 por ciento (balance preliminar), visto a través de la composición del Producto Interno Bruto (PIB), que expresa el valor medido en dinero de todos los bienes y servicios que se produce en un país durante un período de tiempo, generalmente un año.

 Esa tasa de crecimiento coloca a la República Dominicana dentro de las siete economías de la región que lograron registrar mayores niveles en la producción de riqueza material, reflejándose todo esto en la dinamización de las actividades productivas, comerciales y financieras, con su correspondiente generación de empleos.

 Comercio,  construcción,  industria, intermediación financieras y seguros, comunicaciones, turismo, agropecuaria, entre otras, fueron actividades que durante el 2010 arrojaron resultados positivos en su aporte a la creación del PBI, incidiendo de manera efectiva en la creación de unos 168 mil 208 nuevos empleos.

 El aumento en el volumen del PIB se produjo en medio de una economía mundial caracterizada por una lenta y frágil recuperación, tras las fuertes turbulencias desatadas tras el estallido de la crisis financiera que hizo explosión en el 2007, pero que se sintió con fuerza durante todo el 2008 y el primer semestre del 2009.

 En efecto, Estados Unidos  vivió momentos de pánico financiero y de incertidumbre empresarial  durante el trágico 2008. ¿Cómo olvidar el impacto psicológico y financiero que representó para la economía estadounidense la quiebra de centenares de entidades bancarias y empresas que situaron la tasa desempleo por encima del 10 por ciento?

 Los países europeos también se estremecieron al influjo de la profunda recesión generada dentro del territorio económico norteamericano,  ampliándose  el déficit presupuestal y aumentando el endeudamiento público a niveles prohibitivos. El desempleo creció y la demanda interna cayó.

 Durante este 2010 que agoniza tanto EE.UU. como los países de la zona euro (que es la moneda de la Unión Europea) han visto decrecer sus expectativas de crecimiento del PIB, a la vez que el desempleo se mantuvo a niveles perturbadores.

En la República Dominicana, el equipo económico oficial recibió oportunas instrucciones del presidente Leonel Fernández Reyna para diseñar un programa de políticas fiscal y monetario que aprovechara al máximo los aires de recuperación que soplan por la economía mundial.

EL 2010 fue un año difícil para la economía nacional, pero el impresionante crecimiento obtenido coloca al país en mejores condiciones para impulsar el desarrollo social. Porque sin crecimiento no puede haber desarrollo. ¿Quién lo duda?

El Nacional

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