El naciente gobierno del presidente Danilo Medina ha puesto sus ojos sobre la creación y fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, convencido de que las mismas son el soporte de la economía nacional y una fuente esencial en la creación de empleos perdurables y con vocación de valor agregado al proceso productivo.
A nivel mundial el sector de las Pymes es considerado como el motor de las economías. Así, la economía europea debe su desempeño al accionar de las Pymes toda vez que un 98 por ciento del tejido empresarial de la Unión Europea (UE) está formado por 3 millones de pequeñas y medianas empresas que generan alrededor del 80 por ciento de la fuerza laboral.
En Estados Unidos existen alrededor de 29,6 millones de pequeñas y medianas empresas que aportan poco más del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) privado y no agrícola, representando cerca del 99,7% de las compañías que crean empleos.
El 35% de los contratos federales se reservan para PYMES. La Administración Obama destinó en el 2012 más de 10 mil millones de dólares a préstamos, a la vez que fortalece sus mecanismos de asesoría gerencial y regulación tributaria.
Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) han devenido en ejes troncales para la dinamización de las actividades productivas, comerciales y financieras en la región latinoamericana y caribeña, de la cual forma parte la República Dominicana.
América Latina y el Caribe se está convirtiendo en una región decidida a impulsar el desarrollo de las actividades productivas, comerciales y financieras de las Pymes. Cierto es que alrededor del 31 por ciento de las Pymes existente están dedicadas a las transacciones comerciales, pero cada vez más muchas incursionan en la esfera de la producción de bienes y servicios.
En la República Dominicana las ventas de las Pymes representan más del 58% del total, y contribuyen con cerca del 45% al Producto Interno Bruto nacional (PIB), generando más de 1,5 millones de empleos, según investigaciones realizadas por entidades empresariales nacionales, pero cuyos resultados están sujetos a verificación. Tenemos la percepción de que esas cifras se encuentran muy por debajo de la realidad.
En el 2004 el valor del PIB dominicano alcanzó los 22 mil 609 millones de dólares, pero ocho años después, es decir, para el 2012, la economía nacional acumula un crecimiento impresionante que supera con creces los ¡57 mil millones de dólares! Y es que durante los gobiernos de Leonel Fernández (2004-2008) hubo un desarrollo de la base infraestructural y de las regulaciones institucionales que favorecieron al crecimiento de las pequeñas y medianas empresas.
En la actualidad, como expresión de la plataforma estratégica del gobierno que preside Danilo Medina, el acceso al crédito se está convirtiendo ya en una grata realidad a través de Banreservas, Banco Agrícola, Promipyme, Banco Solidario .
Las Pymes son sujetos activos en las contrataciones públicas, a la vez que se desarrollan programas de capacitación gerencial y fortalecimiento de la competitividad empresarial. La banca privada está dando señales de seguir los pasos del Estado en materia del otorgamiento de préstamos a la Pymes con buenas tasas de interés y reducción en los plazos para la aprobación de las solicitudes de créditos.
Las Pymes deben ser consideradas como el motor del estímulo a la economía dominicana en momento en que la Unión Europea se aproxima a una nueva recesión y Estados Unidos no logra consolidar su ritmo de recuperación económica.

