2020: ¿Más negocios?
Ya muere el año 2019 y la marcha de la economía mundial continuará a paso lento en medio de incertidumbre y contradicciones en diversas esferas de las relaciones económicas internacionales, especialmente en materia del comercio global donde los frenos impuestos por disputadas arancelarias entre Estados Unidos y China dieron la pauta de su desempeño cotidiano.
Si bien es cierto que Estados Unidos, el buque insignia de la economía mundial, superará una tasa de crecimiento del 2 por ciento al llegar el próximo 31 de diciembre, la gran mayoría de los países industrializados apenas rozarán el 0,9 por ciento del comportamiento del producto interno bruto (PIB) en cuanto medición de la riqueza material creada expresa en bienes y servicios.
Al reflexionar sobre el impacto de la guerra comercial librada entre Estados Unidos y China algunos analistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señalan: “Las tensiones comerciales y la incertidumbre que existe en esta área es un riesgo significativo sobre la inversión, el empleo y los niveles de vida a nivel global”.
Organismos internacionales que gozan de credibilidad en sus investigaciones dan cuenta del freno que se ha venido registrando en la marcha del comercio mundial cayendo en este agónico 2019 un 2,4 por ciento, al decir de Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
La Organización Mundial del Comercio (OMC), entidad llamada a regular el desempeño de los flujos de bienes y servicios en la esfera comercial, pero que en estos momentos luce marginada y estancada debido a la aptitud de miembros como Estados Unidos y la Unión Europea que están apelando a los encuentros bilaterales más que a las negociaciones comerciales multilaterales, advierte sobre una caída libre en lo volúmenes de transacciones comerciales globales.
Lógicamente hay que volver al desempeño de la economía china, pues es bien sabido que la misma es uno de los principales motores globales, a pesar de su enlentecimiento registrado en los últimos dos años debido a las trabas arancelarias y contradicciones existentes frente a Estados Unidos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostiene lo siguiente: «Las sucesivas rondas de subidas arancelarias y represalias entre ambas potencias tienen ya importantes consecuencias globales al contribuir al repliegue general en la confianza y la inversión empresarial y el frenazo en el comercio global».
En efecto, Pekín y Washington ya han finalizado un acuerdo en primera fase que logre amortiguar un tanto el conflicto comercial que mantienen casi desde el ascenso a la Casa Blanca la Administración Trump y el afianzamiento en las estructuras gubernamentales chinas del presidente Xi Jinping.
El panorama económico global expuesto en los párrafos precedentes podría ser el espejo de un 2020 cargado de incertidumbre productiva, comercial y financiera a escala planetaria donde se produzcan turbulencias financieras que abran la puerta a procesos recesivos en determinadas regiones del globo terráqueo, dentro de las cuales no escape América Latina y el Caribe.

