RIO DE JANEIRO. AP.- El presidente iraní Majmud Ahmadinejad está buscando una nueva fuente para legitimizarse en el poder al hacer el lunes su primera visita a Brasil, una nación que tiene relaciones cercanas con Estados Unidos, Israel y otros países que buscan frenar el programa nuclear iraní.
El mandatario iraní se reunirá el lunes en privado con el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, quien consideró un honor recibir a Ahmadinejad y a la vez defendió el derecho que tiene el gobierno de Teherán de desarrollar energía nuclear.
Será un espaldarazo muy deseado de parte de una nación moderada en momentos en que Ahmadinejad enfrenta fuertes presiones políticas tanto internas como externas.
Con Brasil, Irán obtiene un gran aliado a su favor pues está recibiendo legitimidad de parte de un participante cada vez más importante en la política mundial, indicó Daniel Brumberg, un experto en asuntos iraníes para el Instituto de la Paz de Estados Unidos, con sede en Washington.
Uno podría desear que la diplomacia brasileña tenga la suficiente pericia para retransmitir algunos mensajes para los iraníes y no darle únicamente a Ahmadinejad una atención de alfombra roja, agregó Brumberg.
