El presidente de la Junta Central Electoral llamó este miércoles a los miembros del tribunal a comportarse como árbitros y no como jugadores, tras considerar que lo más importante no es perder el juicio, ya que los magistrados deben serenarse y tomar las cosas con moderación.
El doctor Julio César Castaños Guzmán se refirió a los enfrentamientos verbales entre el presidente de la Cámara Administrativa y la jueza Aura Celeste Fernández, de la Cámara Contenciosa.
Castaños Guzmán insistió en la necesidad de que los magistrados tengan moderación, y aconsejó un comportamiento adecuado frente a los medios de comunicación.
El jurista se puso como ejemplo al afirmar que se ha manejado con prudencia, aunque reconoce que en algún momento ha tenido su desliz, pero calificó de «baratillo y hojarasca» todo lo que ocurra en la JCE que no sea la contienda electoral de mayo próximo.
Enfatizó en que lo que le toca a la JCE en los momentos actuales es organizar las elecciones, y aclaró que en ese organismo no está pasando nada que ponga en peligro las elecciones del próximo 16 de mayo.
Insistió en que la gente no va a los estadios a aplaudir a los árbitros, sino a los jugadores y que en el actual proceso electoral los jugadores son los candidatos.
Castaños Guzmán se refirió a los informes emitidos por las cámaras Contenciosa y Administrativa, en cuanto al manejo de los fallos sobre los recursos de apelación de candidaturas, los cuales han generado enfrentamiento en esas dos instancias.
Consideró que a propósito de esas diferencias parecería que todo el mundo tiene la razón, pero que en sentido general no edifican nada.
Opinó que lo importante es que ya las boletas están hechas, y por lo demás, tratándose de personas maduras todas y responsables, con mucho sentido de responsabilidad, lo que toca a la JCE es organizar las elecciones y nada más.
Han sido frecuentes los enfrentamientos entre los jueces Aura Celeste Fernández y Roberto Rosario Márquez.
El último enfrentamiento lo produjo la crítica de Rosario a la demora de la Cámara Contenciosa en fallar las apelaciones de aspirantes.

