El Gobierno enfrenta un sordo conflicto con la Unión Europea sobre la construcción del mercado binacional de Dajabón y un puente que empalma a República Dominicana con Haití. De acuerdo con la embajadora Irene Horejs, las obras, que supusieron una inversión de 45 millones de euros, no se pueden utilizar porque no se realizaron conforme al diseño convenido. Pero el gran problema ahora es que bajo el alegato de que no fue lo que se acordó, la Unión Europea no acepta lo que se ha hecho y que al parecer se quiere dar como terminado. Más grave porque tampoco se cuenta con los recursos para convertir en funcionales el puente fronterizo y el mercado binacional de Dajabón. La embajadora Horejs, que definió el conflicto como una vergüenza, advirtió que de no resolverse, la Unión Europea tendrá que dejar de invertir en programas de cooperación. La inversión en cooperación no es para que se hagan obras que después no se puedan utilizar, señaló la diplomática. El conflicto es un desafío que de momento deja mal paradas a las autoridades.

