Lo más probable es que el subconsciente haya traicionado a la presidenta de la Cámara de Cuentas, Licelot Marte de Barrios, con su insólita confesión de que con los recursos que se han distraído de la Administración Pública se crearían dos República Dominicana.
Salvo voces aisladas, todavía a estas alturas las sorpresivas declaraciones de la presidenta de la entidad que vela por el respeto a las normas en la administración de los recursos no ha merecido mayor importancia. La indiferencia, que no se discierne si es por complicidad o hartazgo, se ha evidenciado tanto en los predios oficiales como en la sociedad civil.
Entre las excepciones figura el dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Luis Abinader, quien anunció que solicitará a los legisladores de esa organización que interpelen a Marte de Barrios para que precise su declaración sobre la alarmante distracción de fondos públicos.
La interpelación ha debido partir del propio Congreso, pero es posible que el silencio que ha seguido la declaración de Marte de Barrios se deba a que nadie esté en capacidad de tirar la primera piedra. Así de simple.
