Aliento
Siempre que no se trate de un protocolo, no puede ser más alentador el compromiso expresado por el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, contra la corrupción y la criminalidad. Habrá que tomarle la palabra, habida cuenta de que está apoderado de un recurso sobre las supuestas violaciones en que se incurrieron con el déficit fiscal por más de 200 mil millones de pesos en 2012. No se apartó ni un ápice de la verdad al reconocer que se anhela una justicia transparente, no contaminada por la impunidad.
Que el Ministerio Público y los jueces no reparen en amistades, poderes económicos ni ambiciones personales, sino que actúen cubiertos bajo el manto de la Constitución y las leyes. Además del déficit fiscal, en la Procuraduría General de la República reposan varias auditorías de la Cámara de Cuentas, algunas de las cuales involucran a legisladores, que parecen dormir un sueño eterno. Domínguez Brito se reivindicaría con una cruzada contra la corrupción que no repare en intereses. Tela por donde cortar es lo que más hay.

