A la mesa
Si desde un primer momento se hubieran explicado las razones de la suspensión de la tercera ronda de conversaciones con Haití, pautada para el próximo día 12, se habrían evitado las crecientes especulaciones. Ahora se sabe que la decisión de aplazar el encuentro y fijarlo para el día 20 fue tomada de común acuerdo entre los dos países debido a la visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. Aunque la aclaración del ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, tiene lógica, tampoco despeja del todo el enrarecido panorama.
Sobre todo cuando la aclaración surgió acompañada de la versión de que el Gobierno se apresta a presentar un proyecto de ley que reconoce la nacionalidad dominicana a todos los descendientes de extranjeros, sin importar la condición migratoria de éstos, inscritos en el Registro Civil desde 1929 hasta 2007. El Gobierno se había comprometido a presentar la pieza el 27 de febrero, pero al no hacerlo se produjo el malestar que culminó con la suspensión de la reunión del día 12. Es lo que se ha advertido y especulado.

