Ejemplo
El diálogo volvió a triunfar como el instrumento más idóneo para dirimir conflictos. El acuerdo con el Sindicato Autónomo de Transportadores de Petróleo y sus Afines, que desactivó un perturbador paro en el servicio, es otro buen ejemplo de que hablando la gente se entiende. Gracias a la mediación del empresario Carlos José Martí las partes pudieron arribar a un arreglo que evitó la alteración de la paz social y el normal desenvolvimiento de las actividades productivas.
Todos los sectores que rechazaron el movimiento de los transportistas ponderaron el pacto negociado por Martí. Entre los reclamos figuraba un incremento de un 35% en el salario de los choferes que tienen de uno a cinco años de servicio y un aumento escalonado de acuerdo con el tiempo.
Martí, presidente del grupo Martí Petroleum, reconoció la buena disposición del secretario general del gremio, Clemente Morillo, para deponer el paro que había convocado en el servicio. El arreglo no puede ser más saludable, pues interrumpir el transporte de combustibles sería una hecatombe.

