Violencia
El jefe de la Policía, Manuel Castro Castillo, se la ha puesto incómoda a quienes culpan al cuerpo de los más diversos crímenes que ocurren en el país. Y lo ha hecho a través de una afirmación muy simple, según la cual el tipo de violencia que más perturba a la población no siempre guarda relación con crímenes en atracos y asaltos. Y por tanto no se pueden evaluar con el mismo rasero.
Lo que quiere decir es que un feminicidio, crímenes por conflictos particulares o ajustes de cuentas, que constituyen la inmensa mayoría, nada tienen que ver con la seguridad pública.
Y en honor a la verdad, es así, puesto que aquí la gente se mata por cualquier cosa. Desde esa perspectiva puede asumirse que los crímenes, así como los atracos y asaltos callejeros se hayan reducido. Pero el problema no deja de ser un tanto complejo, porque las causas que generan esa violencia patológica son prácticamente las mismas que provocan los homicidios en atracos. Si cada ente público jugara su papel, como la Policía el suyo, también hubiera menos violencia. Y por supuesto más tranquilidad.

