Aun cuando las autoridades logren hoy mismo identificar y apresar a sus autores, no hay dudas de que el asalto en la Autovía del Este de un Camión de Transporte de Valores, del que robaron más de 60 millones de pesos, se erige como uno de los más grandes y espectaculares robos en la historia delictiva del país. No es común que un grupo de asaltantes carguen con 60 millones de pesos en efectivos, en una operación criminal que se ejecutó en una concurrida autopista cerca de un destacamento policial en San Pedro de Macorís. Ya antes se produjo otro hecho delictivo de similares características, cuando una banda de atracadores interceptó en la autopista Duarte un camión cargado de materiales con oro y plata. Se dice que los malhechores cargaron con más de dos mil 400 kilos de oro, pero ese dato fue minimizado por la empresa minera propietaria del cargamento. Ya antes, han robado camiones cargados de alimentos o tanqueros de combustibles, pero esta es la primera vez que se produce el asalto a un vehículo de transporte de valores, cuyas estructuras son blindadas y viajan con custodias armados. Tanto fue el dinero robado, que los ladrones- se dice- dejaron dos millones dentro del camión. Algo así como la propina

