Misterio
El 30 de junio fue encontrado en una bañera de la casa del barrio Ralma, en Villa Faro, el cadáver, con golpes en la cabeza de la señora Marisol Martínez, de 34 años de edad.
Según vecinos, Martínez y su esposo, Manuel Lachapelle Rodríguez, de 45 años, llevaban unos cuatro meses que se habían mudado al sector. Las versiones indican que la pareja no solía compartir con los vecinos, pero, como cristianos, acudían siempre a la iglesia.
Días antes de la muerte de Martínez ambos habían acudido a la consejería marital de la iglesia porque tenían muchos problemas.
El caso es que desde que fue encontrado el cadáver de la señora hasta la fecha nada se sabe sobre el suceso.
El esposo, a quien se tiene como principal sospechoso, ha desaparecido, mientras un velo de misterio se cierne sobre un crimen que ha conmovido a los vecinos de Ralma.
Las autoridades tendrán que acelerar las investigaciones para aclarar el caso y despejar las crecientes sospechas de que se encubre al o los posibles victimarios. El crimen no debe quedar impune. Bajo ninguna circunstancia.

