Minería.-
Antes que ceder a las presiones, el ministro de Energía y Minas, Antonio Isa Conde, suspendió por seis meses la recepción de solicitudes de concesiones de exploración. Con el alegado propósito de fortalecer la normativa, la institución también aplazó por 90 días el otorgamiento de concesiones para explotación de yacimientos.
Las razones que expone Isa Conde son muy válidas. Por más beneficios económicos que puedan derivar, la exploración y la explotación de minerales tienen que responder a un protocolo que garantice los recursos medioambientales. Los interesados siempre ofrecen las más absolutas garantías, pero al final es la población la que carga con las consecuencias.
Si las operaciones tienen que pasar por una normativa pues no hay ninguna prisa con esperar, como ha planteado Isa Conde, que se reorganice el sistema.
La decisión, valga la aclaración, no afecta las solicitudes de explotación de pequeñas mineras ni tampoco las del mismo nivel que se encuentran en proceso con fines de exploración. En un país donde se reclama institucionalidad hay que saludar el ordenamiento.

