Desconsuelo
El escepticismo que primaba en torno a la suscripción del pacto eléctrico se ha multiplicado tras la declaración del vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), Ernesto Selman, en el sentido de que el acuerdo no servirá de nada.
La experiencia que se ha tenido con el pacto educativo, que se rubricó con la participación de amplios sectores, avala más la afirmación de Selman en torno al polémico convenio sobre el sector eléctrico, que para colmo también fue abortado.
Al margen de que pocos lo esperaban, no deja de ser frustratorio que la larguísima ronda de discusiones no sirva para resolver los graves problemas que afectan al sector, caracterizados por apagones, altas facturas y un eterno déficit que le ha costado miles de millones de dólares al contribuyente.
Con la escasa incidencia del pacto educativo para mejorar la calidad de la enseñanza y la falta de consenso en torno al eléctrico no hay que hacerse la menor expectativa sobre el convenio fiscal, que por sus ribetes políticos resulta por demás mucho más conflictivo.

