Una carga
Todas las fronteras son fuentes de conflicto. La de República Dominicana y Haití, que el ministro de Defensa considera una carga para el Estado, no es la excepción. Si en la zona está el mayor reto para la seguridad nacional, como afirma Rubén Paulino Sem, las autoridades no tienen más que afrontarlo.
Por más complejo que sea el drama.
Paulino Sem se basa en que por la frontera no solo se trafica con indocumentados haitianos, sino todo género de mercancías, incluyendo drogas y vehículos robados.
El panorama se torna más delicado cuando la vecina República es sacudida por disturbios que tienden a disparar la emigración de sus nacionales a esta parte de la isla.
Con unos traficantes que conocen al dedillo los puntos más vulnerables de los 403 kilómetros de la línea fronteriza la tarea para los militares es mucho más desafiante. Pero en aras de la seguridad no hay más que afrontar la carga.

