Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, no ha hecho más que destapar una caja de Pandora con el sometimiento por corrupción contra el senador Amable Aristy Castro. Amén de que las evidencias retaliatorias salten a la vista, pues a Aristy Castro se le ha sometido por  irregularidades que habría cometido en 2006 en la Liga Municipal Dominicana (LMD).

El gran delito del senador por La Altagracia no ha sido el desfalco por el que Domínguez Brito pidió tres meses de prisión preventiva, sino apoyar en las elecciones al candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía. En tanto era o se comportaba como aliado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Aristy Castro jamás fue molestado por el Ministerio Público. Si incurrió en las irregularidades que alega Domínguez Brito está bien que se le procese, siempre respetando el debido proceso.

Valga la aclaración. Sin embargo, tiene que procederse de la misma forma contra todos, sin importar su jerarquía, los que tanto en el pasado como en el presente han incurrido en irregularidades.

El Nacional

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