Tras la intervención del candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) para evitar el desalojo de una biblioteca en Capotillo, puede darse por descontado que los aportes público y privado en favor del centro cultural abundarán al por mayor y detalle. Serán inútiles las explicaciones y persuasiones para desmentir la indiferencia frente a las dificultades que colocaron el establecimiento al borde de la calle. La biblioteca Juan Almonte, ubicada en la calle 42 con José Martí, es el único centro de Capotillo donde los estudiantes pueden efectuar sus tareas y auxiliarse con algún libro. Desde que se enteró de las penurias el expresidente de la República y candidato del PRD instruyó para que saldaran los meses atrasados y se pagara el alquiler de un año por adelantado. Además de sala de lectura, el centro sirve de sede al Comité de los Derechos Humanos, la Junta de Vecinos de El Manguito y a la sociedad Amor y Paz, Amigos por un Sueño. El Ministerio de Cultura no debe dar lugar a que centros como la biblioteca de Capotillo sufran tantas precariedades.

