Si muchos crímenes y escándalos horrorizantes no se han aclarado en el país no ha sido por incompetencia de la Policía, sino por intereses políticos. Es la verdad, lo que tampoco significa que la Policía sea perfecta. Sin embargo, antes que crear más burocracia, como supone una Policía Técnica Judicial, sería más conveniente equipar y reformar las condiciones de la actual entidad del orden. Tiene razón el jefe de la Policía, José Armando Polanco Gómez, al rechazar el nuevo cuerpo que aprobó el Congreso Nacional. El órgano, que será una dependencia del Ministerio Público, tendrá a su cargo, con carácter de exclusividad, todas las actividades policiales de investigación y persecución de delitos. O sea, las mismas que conciernen al cuerpo que dirige el mayor general Polanco Gómez. Se trata de una labor que realizarán los mismos agentes policiales, aunque se supone que en mejores condiciones, pues no se contempla importar suizos ni ingleses. Eso significa que la actual estructura de Policía quedará como un ente decorativo.

