La epidemia del cólera se recrudece en Haití a causa de los intensos aguaceros que afectan su territorio, por lo que es previsible que en zonas de República Dominicana, como ha ocurrido en Tamboril, esa enfermedad rebrote con su secuela de muerte y ausentismo laboral. Las autoridades de Salud Pública están en el deber de sacar ese tema de la campaña electoral y manejar el control del cólera con estricto apego a las cartillas sanitarias consensuadas por organismos internacionales. Por lo menos seis pacientes murieron en Tamboril a causa de los efectos del cólera que amenaza con recrudecer su presencia en otras localidades afectadas por inundaciones y deslizamientos provocados por intensos aguaceros. Se sabe que una vez detectado el cólera, se requiere vigilancia ininterrumpida por 25 años, lo que indica que Salud Pública no puede ni debe descuidarse en su seguimiento epidemiológico, más aún al saberse que en Haití se reportan 150 casos nuevos en los últimos días. Los intereses electorales de uno u otro partidos no deberían influir en el modo y forma de aplicación del protocolo de abordaje y prevención del cólera, pues ese es un tema de altísimo interés nacional, que corresponde monitorear al Ministerio de Salud Pública, cuyas autoridades no deberían minimizar sus efectos ni la oposición exagerar los daños.

