La exitosa opereta La princesa de las Czardas, original del judio-austríaco Emmerich Kalman, será presentada el viernes 15 y sábado 16 de este mes en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con un elenco nacional e internacional de notable calidad vocal y actoral, como producción de la Sociedad ProArte Latinoamericana.
Durante un encuentro de prensa realizado en el bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito, fueron presentados los talentos que actuarán: Nathalie Avila (soprano cubano-americana, la protagonista), Edgar Pérez (dominicano) e Israe González (cubano); Karoline Becker y el tenor Mario Martínez (dominicano, residente en Estados Unidos).
En el plano actoral figuran: María Castillo, Mario Lebrón, Juan Tomás Reyes, Miguel Lendor y Alejandro Moscoso.
Un neurocirujano
Edgar Pérez, uno de los dirigentes de la Sociedad Pro-Arte Latinoamericana, y de los principales propulsores de la presentación y disfrute del género de la opereta en el país, dijo que el empeño para poder presentar La Princesa de las Czardas, es culminación de un largo y trabajoso proceso de coordinación con los talentos internacionales y locales, procura de patrocinadores y ensayos intensivos.
Pérez, quien además de ser uno de los tenores más destacados del país, es el principal neurocirujano de la Región Este del país, entiende que se ha elegido esta opereta de Emmerich Kalman, por su popularidad debido a su graciosa trama y el mosaico tan variado y desafiante que representa para las voces actuantes.
Pérez dijo que para que al público le guste la opereta hay que darla a conocer mediante producciones especiales, por lo que se tiene ese como un objetivo fundamental de Sociedad ProArte. Agradeció a todos los empresarios que apoyan esta producción, que es muy costosa, y abogó para que sea aprobado el proyecto de Ley de Mercenazgo, que propone el diputado Manuel Jiménez, y que permitiría que las empresas dediquen el 5 % de sus beneficios al respaldo de actividades culturales.
UN APUNTE:
Un ario “honorífico”
Adolf Hitler, impactado por la calidad de compositor de operetas y óperas de Emmerich Kalman, judio de nacimiento, propuso al Tercer Reich que lo designara como “Ario honorífico”. El compositor, alertado de cuáles eran las intenciones de Hitler, escapó hacia Estados Unidos. Kalman alcanzó una popularidad extraordinaria tras el estreno de La Princesa de las Czardas.

