Proyecto muestra capacidad de envejecientes en aporte a su integracion social



Por mucho tiempo se habían mantenido inamovibles los conceptos “asilo de ancianos”, “refugio de viejos” y “hogar de día para viejos”, por lo que el visitante se llena de alegría cuando ingresa a la realidad de un nuevo concepto, que promueve un envejecimiento activo, productivo y participativo.

El país que más ha avanzado en Latinoamérica en el tratamiento digno y adecuado de sus adultos mayores es Chile, gracias a la conciencia de sus profesionales que han revolucionado los criterios.

Los enfoques de esos métodos han sido tomados y mejorados por personal dominicano, como al efecto se constata en este Centro de Atención Integral para Adultos Mayores Ciudad Juan Bosch, proyecto del Consejo Nacional de Personas Envejecientes, dirigido por la psicogeriatra, Natali María.

Al llegar, el edificio de una arquitectura audaz, de colores vivos y de un imponente diseño, ya se sabe que lo que se vive aquí es un proceso nuevo.

María y su equipo de trabajo se han ocupado de impulsar este concepto y desarrollar una labor que sienta un precedente en el desarrollo del potencial de esta población adulta.

Al lugar llegan diariamente, de 8:30 de la mañana a 5:00 de la tarde, 60 adultos mayores (de un universo registrado de 250 en la nueva urbanización piloto) y que participan de seis talleres: alfabetización y alfabetización digital, artesanías y creatividad productiva, artes y música, en los que obtienen conocimientos, además ejercitarse.

Es inspirador ver a estas personas aprendiendo nuevas habilidades frente a una computadora, creando artesanías, tocando piano o guitarra. Hay en ellos una alegría indefinible que parte del hecho de descubrir que es mucho lo que tienen por conocer y aportarle a la vida.

A estos talleres se añade un salón de ocio, equipado con sillones, biblioteca y televisión, además de un restaurante que sirve comida en base a un menú diseñado por dietistas tomando en cuenta las condiciones de una población que está afectada por hipertensión y diabetes (21% padece de hipertensión y el 9% de diabetes). Aquí el concepto de “comedor” ha sido superado por el de comida a la carta.

También tienen allí esos adultos mayores, una zona de cultivos de especias y productos que son consumidos en su restaurante (no se usa el término “comedor”). En esa zona de cultivo, trabajan los envejecientes.

Servicios especiales

En el centro se cuenta con un consultorio médico que lleva el registro del estado de salud de cada uno de los envejecientes y que esta conectado a la red nacional de salud por vi digital.
Llama la atención una unidad, que es la de servicios legales para la conciliación ante problemas de familia, con el servicio de una abogada mediadora y al que se cita la familia del adulto mayor que se siente violentado en el trato o sus patrimonio.

Hay un gran salón de actos y exposiciones en el que se desarrollan actividades culturales y sociales.

La directora

La licenciada Natali María indica que la principal característica es la elevación de la autoestima y el desarrollo de las capacidades de producir y la interacción social de estos adultos mayores.

Un 35 por ciento de los adultos mayores está siendo impactado a nivel económico, el 26 por ciento se encuentra pensionado y el 58 por ciento tiene seguro de salud subsidiado Senasa y el 92 por ciento sabe leer y escribir, con lo cual se concluirá el 100 por ciento, gracias al programa Quisqueya Aprende Contigo.

UN APUNTE

A toda RD

El modelo de atención a las personas envejecientes opera en tres puntos del país y se proyecta llevarlo a todo el territorio en los próximos años, dice la directora Nathali María, quien detalla que muchos países se han interesado por la experiencia dominicana por los resultados.