No existe una experiencia más gratificante que la de ser madre. Es una tarea de entrega completa, de esfuerzos y sacrificios, hasta el punto en que dejas de ser tú y muchas veces te enfocas solo en ese pequeño ser que trajiste al mundo y es tu responsabilidad.
Ser profesional o unirte a los medios de producción implica quitarles tiempo, pero también comenzar a cargar día a día, con el conocido remordimiento de dejarlos por unas horas, cuando deseas fervientemente quedarte con ellos.
Ejercer una profesión o trabajar, combinado con el ejercicio de la maternidad, trae consigo sacrificios, cosas que quieres muchas veces hacer y decides dejarlas o postergarlas por ellos, pero te dejan la satisfacción de haber hecho lo correcto.
Madres de diferentes profesiones nos comparten los sacrificios que han tenido que hacer para ser mamás. Sin el más mínimo arrepentimiento, nos cuentan seguras de que hicieron lo mejor.
Alina Abreu
La bailarina y coreógrafa dice que su vida de madre ha transcurrido entre tutús, zapatillas y tres niñas maravillosas que conjugan de manera su existir.
“Con ellas he podido armonizar mi pasión por la enseñanza y el rol de ser madre a tiempo completo por lo que no he tenido tal sacrificio”.
Lidia Ariza
La actriz coincide con Taiana cuando comparte que para ella no ha sido tal sacrificio, porque aún con sus hijos, siempre ha hecho lo que le apasiona y ellos la han acompañado.


