Anthony Perez Diaz
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En un año tan pródigo que ha llevado a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood a las puertas de hacer historia, no hay aún a tres días de la ceremonia de entrega del Oscar, un definitivo ganador a la vista en las principales categorías del premio.
Así de cerrada ha estado la competencia este año, algo que no sucedía desde hace al menos una década, y que habla muy bien de lo memorable que fue el año 2013.
Y aunque el ‘momentum’ parece definir a los ganadores, cuando se trata del Oscar nunca hay nada seguro como puede atestiguar Steven Spielberg con su multinominada pero casi marginada“Lincoln”.
El director mexicano Alfonso Cuarón parece tener la delantera luego de sus triunfos en BAFTA, en el DirectorsGuild of America y en los Globos de Oro. Sin embargo, los miembros de la Academia, pudieran muy bien dividir las acciones entre la revolucionaria “Gravity” –mejor director –, y la intensa y dramática “12 Years a Slave” –mejor película.
En ambos casos, estaríamos hablando de hechos sin precedentes: Cuarón sería el primer hispano en ganar como mejor director y Steve McQueen el primer negro en recibir el galardón a la mejor película.
McQueen de hecho asentaría su nombre en los libros de records si es reconocido en uno u otro renglón, puesto que si el director del poderoso drama sobre la esclavitud gana, el seria entonces el primer director negro en recibir el Oscar.
De igual modo, si la actriz de 23 años Jennifer Lawrence obtiene el premio como mejor actriz secundaria, ya lo hizo el año pasado en el renglón de mejor actriz, ella sería no solo la actriz más joven en haber ganado dos premios, sino además la primera en hacerlo de forma consecutiva desde que la legendaria Katherine Hepburn lo hiciera en los años sesenta.
La mayor sorpresa de todas, no obstante, no sería el triunfo de ChiwetelEjiofor o el de Matthew McConaughey. El gran triunfo de la noche sería el de la hasta hace poco desconocida y debutante Lupita Nyong’o arrebatándola el Oscar a la ‘american sweetheart’ Jennifer Lawrence. ¿Se imagina aquel momento? Es muy difícil que esto suceda, pero a la Academia le gusta crear ese manojo de emociones.
