DETROIT.- El jonrón de oro de Ramón Santiago del martes fue más que un batazo aislado. Fue el resultado de un cambio en su mecánica al bate y una nueva energía que ha venido con la pelea por la clasificación.
El dominicano se ha alejado un poco del plato, utilizando un poco más del centro de su cuerpo para dar swing y conectarle a la bola con la parte gruesa del bate con más frecuencia por los Tigres de Detroit. ¿Los resultados? Del 14 al 30 de agosto, Santiago tuvo promedio de .318 (44-14), con tres jonrones y 11 empujadas.
Dichos números coinciden con el aumento de tiempo de juego que ha tenido el infielder. El venezolano Carlos Guillén ingresó a la lista de lesionados el 13 de agosto y Santiago ha iniciado 12 partidos desde entonces, jugando en un total de 16 en ese lapso. Estuvo en el lineup titular de los Tigres como torpedero el miércoles.
«Cuando juegas más, es más fácil hacer los ajustes», dijo Santiago. «El béisbol es un juego de ajustes. Ahora estoy jugando más.»
Además del aumento en su tiempo de juego, el quisqueyano parece tener más energía a esta altura de la temporada, en comparación con campañas anteriores. Santiago cumplió el miércoles los 32 años de edad, pero la pelea por el título de la División Central de la Liga Americana ha mantenido al clubhouse de los felinos con mucha energía. Santiago bromeó que sólo tenía 25 años.
«Me he preparado mejor en el último par de años», afirmó. «Sé que éste es el momento más importante del año para el equipo y para todos. Este es el momento en que juegas por algo. Y cuando juegas por algo, te da energía. Te da un empujón extra. Llegas al estadio con la oportunidad de hacer algo importante para el equipo.»
En el 2006, cuando los Tigres conquistaron el banderín de la Liga Americana, Santiago se fue de 17-5 en un tiempo limitado en septiembre, pero estuvo de sólo 12-1 en la postemporada. Ha sido testigo de los colapsos de Detroit en años recientes y espera que eso cambie en esta oportunidad.
