KANSAS CITY, Missouri.- Mike Moustakas no perdió de vista la pelota desde el momento en que el bate de Adam Jones hizo contacto con ésta. La siguió, tratando de no encandilarse con la iluminación del Kauffman Stadium. Cuando la esférica cayó en el guante de Moustakas y el antesalista se fue por encima de una valla, una decena de espectadores amortiguó su caída de cabeza.
Era lo menos que podían hacer por alguien que ha salvado el equipo durante una postemporada perfecta.
Moustakas realizó dos atrapadas de fantasía, Billy Butler remolcó la carrera de la ventaja mediante un elevado de sacrificio en la sexta entrada y Kansas City se impuso el martes 2-1 a los Orioles de Baltimore para colocarse a una victoria de la Serie Mundial.
«Esto encendió de verdad el ambiente en el estadio», dijo el primera base de Kansas City, Eric Hosmer, acerca de los lances de Moustakas. «Me quito el sombrero ante los fanáticos que estaban en la suite del dugout. Lo atraparon y le ayudaron a que volviera al terreno. Fue maravilloso, y Moose encontró la forma de hacer las cosas».
Los Reales en general están hallando el modo de hacerlas.
El cuerpo de relevistas maniató a los Orioles para salvaguardar la ventaja mínima. Así, los Reales hilvanaron su décima victoria consecutiva en la postemporada, incluidas siete este año.
«Es como una bola de nieve», dijo Butler. «Nuestra confianza está al máximo. Cada día, cuando llegamos al parque, nos concentramos en el siguiente lanzamiento, nos enfocamos en el trabajo y cada uno trata de que no termine la racha de victorias».
Lo único que ha sido capaz de frenar a los Reales en estos playoffs es la lluvia, que obligó a posponer el lunes el tercer enfrentamiento de la serie. Si no hubiera sido por eso, Kansas City quizás ya tendría en el bolsillo el boleto al Clásico de Otoño.
Los Reales lo buscarán el miércoles, en el cuarto duelo, cuando colocarán en la lomita a Jason Vargas. Kansas City no se clasificaba siquiera a una postemporada desde 1985, cuando conquistó la Serie Mundial.

