SANTIAGO. Parte de las 263 familias damnificadas de la tormenta Olga se estacionaron en la mañana de ayer frente a la Gobernación provincial para reclamar su reubicación y al gobierno la construcción de un proyecto habitacional.
El vocero de los damnificados, Rafael de la Rosa, dijo que todavía quedan 263 familias afectadas por la tormenta esperando sus casas. «Muchos de los damnificados siguen viviendo debajo de los puentes, otros viven arrimados en casas de familiares y amigos», expresó.
El dirigente comunitario dijo que la mayoría de los afectados sobrepasan los 50 años de edad y que no tienen recursos para construir una vivienda y si los terrenos están, es necesario que se construyan nuestras viviendas porque ya no aguantamos más esta situación.
Los manifestantes paralizaron momentáneamente el tránsito de vehículos en la calle Del Sol y vociferaban consignas frente a la Gobernación.

