SAN LUIS. Mientras el dominicano Juan Nicasio salía del clubhouse de los Cardenales el martes a altas horas de la noche tras la victoria de San Luis sobre los Cachorros por 8-7, su compatriota Carlos Martínez -quien había iniciado el juego en la lomita más de cuatro horas y media antes -le dijo “buen trabajo”.
Es poco decir.
Nicasio, adquirido por los Cardenales de los Filis el 6 de septiembre por el también quisqueyano Eliezer Alvarez, ha lanzado primores desde el bullpen de San Luis en siete presentaciones, en las que ha permitido apenas dos carreras en un total de 9.0 entradas (efectividad de 2.00), con nueve ponches y dos boletos otorgados. Ha salvado tres juegos, a la vez que ha ganado dos.
El martes, el manager Mike Matheny le pidió un salvamento de cuatro outs. Dejó tendido un corredor en el octavo episodio y, aunque dio dos bases por bolas en el noveno, resolvió la situación ponchando al boricua Javier Báez para ponerle fin al partido y mantener a San Luis con esperanza en la búsqueda del segundo Comodín de la Liga Nacional.
“Yo sabía que tenía que venir a pitchar con el corazón, para tratar de sacar esos (cuatro) outs”, dijo Nicasio, quien empezó el 2017 con los Piratas, antes de pasar a los Filis y finalmente a los Cardenales. “Como quien dice, son los tres outs más importantes cuando tú cierras los juegos. Es una emoción que uno se la goza”.
El que ha gozado de verdad es Matheny, cuyo relevo se ha visto diezmado no sólo por la lesión del lanzallamas Trevor Rosenthal, sino también por actuaciones decepcionantes de nombres como Seung-Hwan Oh y Brett Cecil, entre otros. El cambio por Nicasio era prácticamente un movimiento por desesperación, que al final resultó crucial en las aspiraciones del equipo.
“Cuando lo conseguimos, esperábamos que pudiera llenar un hueco y cuando lo vimos en su primer juego, decidimos darle la oportunidad”, dijo Matheny. “Él la ha aprovechado y ha lucido muy bien”.

