La inteligencia electrónica, intervenciones telefónicas y vigilancias físicas fueron los elementos que contribuyeron a desmantelar la supuesta red de narcotráfico internacional integrada por militares, empresarios y extranjeros.
El modus operandi de la red era utilizar a Constanza, en La Vega, para enfriar los aviones y abastecerlos de combustibles para transportar esas aeronaves hacia Suramérica, presuntamente en busca de droga.
La agrupación mafiosa acondicionaba los aviones con una bomba de combustible adicional a la que normalmente utilizan esos aparatos.
La poderosa estructura reclutó personal militar del aeropuerto de Constanza. Entre los que figuraban controladores y mecánicos para poder sacar los aviones del país, según la acusación presentada por el Ministerio Público ante el juez de atención permanente del Distrito Nacional que conocerá la medida de coerción a los 15 implicados.
El piloto de la aeronave, que supuestamente era un agente encubierto, iba a recibir 40 mil dólares por llevar el avión a Venezuela, al estado de Apure y de ahí transportar cocaína a Honduras, por la suma de 250 mil dólares al piloto y 150 mil dólares al copiloto.
Precisan los investigadores que la organización tenía contacto con controladores aéreos en el aeropuerto de Puerto Plata, quienes supuestamente hacían figurar que la aeronave estacionada en Constanza, se encontraba en el aeropuerto de Puerto Plata, y facilitaban los códigos de transportes para su salida de la República Dominicana con destino final a Venezuela.
Según el expediente, la organización también contaba con una estructura en Venezuela que lo protegía a su llegada por miembros militares, y usaban pista de aterrizajes que facilitaban los militares.
De acuerdo con los fiscales y la DNCD, la organización contaba con el apoyo de un reconocido narcotraficante venezolano, conocido como Luis Alberto Ascanio Blanco, quien está prófugo en el país, quien controlaba y monitoreaba todos los pasos de la organización.
A los que le conocerán coerción son José Luis Veras Márquez, venezolano; Alberto Laureano, norteamericano; Harry Williams Nazario, puertorriqueño, Raymond Mario Pérez, norteamericano y los dominicanos José Antonio Cleto Cruz, Danny Salvador Ramírez Cabral, Henry Francisco Valdez García, Carlos Manuel Ramírez, Juan Ramón Rosado Pérez, coronel militar y José Vicente Figueroa Ortiz.
También Sergio René Gómez Díaz Cristian, Antonio Suárez Javier, Hane Errol Outran y Rafael René Rosado Fermín, presidente de Caribair.
Los ayudantes fiscales alegaron que los involucrados tienen la misma forma de operar, utilizan los mismos medios y métodos de transportación y además existe conectividad entre ambos casos.
El expediente cita la caída de una avioneta en el distrito municipal de Tireo, Constanza.

