El robo de metales no tiene límites en la Capital. Esa práctica delictiva alcanzó ahora a los tanques que colocan en las aceras los residentes en condominios y viviendas de diversos puntos de la ciudad para depositar la basura. Como consecuencia, existe una aguda escasez de tanques de metal en el mercado nacional, que obliga a las amas de casa a recurrir a envases plásticos para depositar los desperdicios a espera de que lleguen los camiones recolectores.
La frecuencia con que se producen los robos mantiene desesperadas a las amas de casa.
En un mes he tenido que comprar cuatro tanques, se quejó Gloria Rivas, en Gazcue, quien afirma que por esos robos ha tenido que hacer una inversión importante.
Una familia tiene que pagar hasta 1,300 pesos por un tanque plástico, mientras que los de metal tienen precios que oscilan entre RD$500 y RD$550, dijo Rivas.
Algunos vecinos han optado por utilizar cajas de cartón para depositar los desperdicios, mientras otros proceden a amarrar los tanques con cadenas para evitar que los roben.
Los ladrones han robado, también, gran parte de los metales de estructuras aledañas al Metro de Santo Domingo, como las rejillas de los respiraderos, de las alcantarillas y las tapas de registros sanitarios, y de instalaciones eléctricas y telefónicas.
En la avenida Máximo Gómez con John F. Kennedy, en la acera de la empresa Viamar, los vándalos rompieron con mandarrias las tapas de los registros en ese lugar.
También, en la avenida Máximo Gómez, frente al cementerio de la avenida Máximo Gómez, los ladrones se llevaron varias rejillas de los respiraderos, igual que en la acera de la antigua Sociedad Industrial Dominicana (La Manicera).
Asimismo, la tapa de un importante sistema eléctrico que está detrás de la jardinera que la empresa construyó.
UN APUNTE
Ladrones en sus aguas
Algo que todos consideran inexplicable es que los ladrones de metales siguen haciendo sus fechorías con mucha libertad sin que las autoridades den a conocer que han apresado a ninguna persona. Esto evidencia que los dominicanos están a merced de los delincuentes.

