CHICAGO (Tribune) Ron Santo, el legendario jugador y narrador de los Cachorros de Chicago, falleció el jueves en la noche en Arizona. Tenía 70 años.
Amigos de la familia de Santo dijo que el ícono del Lado Norte cayó en coma el miércoles antes de morir el jueves. Santo murió de complicaciones de un cáncer de la vejiga, reportó la emisora radialWGN-AM 720. El amó absolutamente a los Cachorros, dijo Pat Hughes, compañero de las transmisiones. Los Cachorros han perdido a su fanático más grande.
Hughes apuntó que todos los problemas médicos que tuvo Santo incluyendo diabetes que resultó en amputaciones de piernas, enfermedades del corazón y cáncer de vejiga él nunca se quejó. Quería divertirse. Quería hablar de béisbol.
El consideró que ir a los juegos era algo terapéutico. Disfrutó hasta el final el hecho de estar dentro de la cabina.
El presidente de los Cachorros, Tom Ricketts, despachó una nota: Mis hermanos y yo primero conocimos a Ron Santo como fanáticos, escuchándolo en la cabina de transmisión. Lo conocimos por su pasión, su lealtad, su gran coraje personal y su tremendo sentido del humor. Fue nuestro gran honor conocerlo personalmente en nuestro primer año como propietarios.
Ronnie estará siempre en el corazón y espíritu de los fanáticos de los Cachorros.
Santo nunca pudo ser testigo de su meta de ser electo al Salón de la Fama del Béisbol a pesar de los números que lo marcan como uno de los más grandes terceras base de todos los tiempos. El finalizó con un promedio de .277 en más de 15 campañas en las ligas mayores, con 342 jonrones y 1,331 carreras empujadas.
Aunque Santo estuvo cerca de ser exaltado a Cooperstown en la pasada década en las votaciones del Comité de Veteranos, siempre se quedó corto. En 2007, Santo recibió 39 de los 48 votos necesarios para alcanzar el 75 por ciento de los 64 miembros vivos del Salón de la Fama. Su porcentaje de 61 por ciento lideró a todos los candidatos y ninguno fue electo al Salón.

