Moscú, RUSIA, EFE.- Rusia suspende su participación en el tratado de desarme nuclear INF en respuesta a la medida similar adoptada en la vísperas por Estados Unidos, anunció este sábado el presidente ruso, Vladímir Putin.
“Daremos una respuesta simétrica (a EEUU). Nuestros socios norteamericanos anunciaron que suspenden su participación en el tratado; pues también lo hacemos nosotros”, dijo el líder ruso en una reunión con los ministros de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y de Defensa, Serguéi Shoigú.
Putin señaló que EEUU lleva años ignorando las iniciativas rusas sobre el desarme y “todo el tiempo busca pretextos para desmontar el sistema de seguridad existente».
Asimismo, pidió a los responsables de Exteriores y de Defensa no iniciar nuevas negociaciones al respecto con EEUU hasta que “los socios estadounidenses maduren para llevar un diálogo consistente y en igualdad de condiciones” sobre un asunto que es “muy importante tanto para nosotros como para nuestros socios y el resto del mundo».
A la vez, desmintió que Rusia tenga intención ahora de participar una nueva carrera armamentista con Washington.
“No debemos ni vamos a dejarnos arrastrar a una carrera armamentista costosa”, aseguró.
Por su parte, Lavrov señaló que Moscú “trató de hacer todo lo posible para salvar el tratado (INF), teniendo en cuenta su significado para la seguridad estratégica en Europa y en el mundo».
El titular de Defensa aseguró que EEUU “lleva años infringiendo el tratado” de desarme pactado durante la Guerra Fría y propuso empezar a desarrollar en Rusia un misil hipersónico terrestre de medio alcance.
La salida de Estados Unidos
Washington, EE.UU, EFE.- Estados Unidos inició este sábado formalmente su salida del tratado INF con Rusia, destinado a eliminar todos los misiles nucleares y convencionales de corto y medio alcance de las dos potencias, pero reiteró que mantiene abierta la puerta a negociar con Moscú.
En un comunicado, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, anunció que su Gobierno dio un “aviso formal” a Moscú sobre su decisión de iniciar su retirada de ese tratado de 1987, una salida que se hará efectiva en seis meses a no ser que Rusia corrija las violaciones que Washington le acusa de cometer.

