TLANTA .AP. David Freese y los Cardenales de San Luis redescubrieron su magia de postemporada. Chipper Jones y los Bravos se la pasaron perdiendo la pelota. Y los fanáticos de Atlanta convirtieron el terreno del Turner Field en un basurero.
Habían dicho que cualquier cosa podía suceder en el primer playoff entre wildcards en las Grandes Ligas.
No exageraron.
En un juego en el que los Bravos presentaron una protesta, Matt Holliday jonroneó y los campeones defensores de la Serie Mundial aprovecharon tres errores de Atlanta _ el más crucial de ellos por el veterano Jones _ para llevarse 6-3 el partido eliminatorio el viernes.
Ahora San Luis regresa a su casa, donde recibirá el domingo a los Nacionales de Washington, campeones de la división Este, en el primer partido de su serie divisional
A los Bravos se le acabó la campaña, receptores de una descorazonadora derrota en playoffs.
A Jones, de 40 años, se le acabó el béisbol, así de simple. El estelar pelotero consiguió un hit por el cuadro en su último turno al bate, pero lanzó desviado en un batazo que estaba para doble matanza en el cuarto episodio, lo que llevó a tres carreras que borraron la temprana ventaja de 2-0 conseguida por Atlanta para respaldar al abridor Kris Medlen.
Carlos Beltrán anotó una carrera y Yadier Molina empujó una por los Cardenales, que de nuevo se cuelan apenas en la postemporada tras una campaña regular que les vio con un comienzo pobre. El año pasado, los Cardenales también llegaron como wildcard y terminaron ganando la Serie Mundial.
Pero el primer juego en la nueva ronda de postemporada en las mayores será recordado para siempre por una controversial jugada en el jardín izquierdo en el octavo episodio.
Los Bravos pensaron que tenían las bases llenas con un out luego que un batazo de Adrelton Simmons picase entre dos jugadores de San Luis. Pero el árbitro del jardín izquierdo Sam Holbrook decretó out a Simmons bajo la regla de infield fly _ aunque la pelota cayó más de 15 pies detrás del cuadro.
Cuando los fanáticos se dieron cuenta de lo que había sucedido, lanzaron al terreno vasos de cerveza, latas y botellas de agua, causando una demora de 19 minutos.
Al manager de los Cardenales Mike Matheny le preguntaron si alguna vez había visto algo semejante.
«No en los Estados Unidos», dijo.
La protesta de los Bravos fue rechazada, dijo Joe Torre, ejecutivo de las Grandes Ligas.
Eso solamente demoró lo inevitable. Cuando se reanudaron las acciones, Brian McCann trabajó un boleto, pero Michael Bourn se ponchó, para acabar con la amenaza.

