LISBOA, 15 Nov 2012 (AFP) – El presidente colombiano Juan Manuel Santos calificó este jueves de «impecable» la defensa de su país ante la Corte Internacional de Justicia en el diferendo marítimo con Nicaragua, estimando que el fallo de la CIJ, previsto el próximo 19 de noviembre, «no le va a dar razón» a Managua.
«Ante la Corte internacional se ha hecho una defensa impecable, con los mejores abogados, por eso estamos totalmente tranquilos, porque sabemos que se hizo lo correcto y que se ha actuado de la mejor forma posible», declaró Santos, en visita oficial de dos días a Portugal.
«Vamos a ver cual es el resultado. Las pretensiones de Nicaragua son unas pretensiones bastante audaces. Nosotros creemos que la Corte no le va a dar razón a Nicaragua», puntualizó.
«Cualquier delimitación marítima esperamos que sea al occidente de San Andrés y no al oriente como quiere Nicaragua. Sería para Colombia un revés muy grande si decidiera que fuera al oriente y no al occidente», agregó.
La CIJ emitirá el próximo 19 de noviembre un fallo sobre el diferendo marítimo entre Nicaragua y Colombia por límites marítimos y soberanía sobre unos islotes en el mar Caribe con gran potencial en recursos naturales, informó el martes Bogotá.
La Haya concluyó en mayo pasado el análisis del diferendo entre Managua y Bogotá sobre una extensión marítima de 50.000 km2, que incluye las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, enclave turístico de extraordinarios recursos minerales en el Caribe sobre el cual Bogotá ejerce la soberanía.
En diciembre de 2001 Managua demandó ante la CIJ, la más alta instancia judicial de Naciones Unidas, la soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, una de las reservas de biosfera marina más extensa del mundo.
El diferendo se inició en 1928 cuando Managua cedió a Bogotá las islas de San Andrés y Providencia, con la firma del tratado Bárcenas-Meneses Esguerra, que fue ratificado en 1933 cuando el país estaba intervenido por Estados Unidos.
En 1969 Colombia pretendió establecer su límite con Nicaragua en el meridiano 82, que Managua rechazó alegando que el tratado no fijó límites y que esa decisión cercenaba su plataforma continental en el Caribe. En 1980 Nicaragua declaró nulo el tratado.

