SANTIAGO.- Todavía el vertedero de Rafey, próximo al sector Cienfuegos, experimenta las peores y más riesgosas formas de trabajo infantil imaginables, con niños provenientes de los barrios circundantes El Nazareno y La Mosca, conocido también como Santa Lucía.
Tienen edades entre seis y diez años y se pasan hasta doce horas en el área respirando humo y expuestos a enfermedades de contacto debido al material riesgoso con el que entran en contacto.
Una investigación realizada entre 450 casos de niños que fueron consultados por médicos encontró 62 casos enfermedades respiratorias (33 por ciento).
Asimismo, 13.78 por ciento de ellos mostraron enfermedades de la piel que incluyen la dermatitis.
Trabajo infantil con fea historia en el barrio Cienfuegos.
Muchos niños respiran humo hasta 12 horas cada día.
Tienen amigdalitis 14 de los niños censados (3.10 del total), vaginitis: 2.22 por ciento (lo cuales un síntoma severo y al mismo tiempo extraño en niñas de tan corta edad) de acuerdo a los especialistas.
Los males respiratorios están íntimamente relacionados con el humo permanente que hay producto de la incineración de toneladas basura en el vertedero, según los hallazgos de esta investigación.
El trabajo de campo se realizó hace veinte días a cargo del doctor Arcenio Estévez y colaboradores.
Una investigación anterior conducida por igual por las Brigadas de Salud Popular de Cienfuegos
Encontró asimismo niños desnutridos (50 por ciento de los pacientes consultados), hijos de madres solteras y en muchos casos adolescentes.
Estos factores, adiciona, disminuye las posibilidades de una mejor atención al niño debido a la poca disponibilidad de recursos económicos y de tiempo.
Influye en la extensión de la enfermedad el factor educacional, concluyó.
Las madres tienen un bajo nivel académico (92 por ciento no pasaron de octavo curso)
Y veinte eran iletradas.
Se encontró que las niñas eran más afectadas por la desnutrición (66 por ciento) que los varones (33 por ciento).
La desnutrición fue más frecuente en los niños que tenían entre dos y tres años de edad, cuya edad promedio a la hora de la presentación del trastorno era de dos años a seis meses.
La escasa alimentación con leche materna fue importante en la generación de enfermedades.
Cerca de la mitad de ellos (46 por ciento) no recibió nunca leche materna.
La mayoría (80 por ciento) de las madres de los niños es tudiados no conocía nada sobre las proteínas.
El 36 por ciento de los niños estudiados no tenía parásitos y fue encontrada anemia en el 72 por ciento del universo estudiado relacionado con la desnutrición.
Las brigadas tienen, sin fondos económicos, un programa de nutrición y atención médica para algunos de estos niños.
Ellos recogen en el humo que constituye un riesgo grave en su vida desde perchas, cartones, fondos de gorras, alimentos, aluminio, bajo órdenes de sus padres.
La sindicaturao ha prometido un relleno definitivo del área de Rafey donde diariamente se vierten toneladas de desperdicios producto del consumo del área urbana y barrial de Santiago.

