Jueces y auxiliares de los tribunales que funcionan en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva acudieron este jueves vestidos de negro en señal de protesta por la situación que atraviesa el Poder Judicial.
Las labores administrativas se realizan con normalidad. En principio, los magistrados habían anunciado la paralización de las labores en todos los tribunales, pero posteriormente desistieron de la suspensión.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia dijo recientemente que realmente estamos al borde de la quiebra y lo que me temo es que se pueda originar dentro del Poder Judicial algún movimiento reivindicativo por parte de los jueces; recuerden que hay cuatro asociaciones de jueces y puede llegar el momento en que ni el presidente, el vicepresidente, o el mismo consejo puedan controlar un desbordamiento que se produzca por parte de los jueces, dijo.
Luego de esas declaraciones los empleados de los juzgados de la instrucción del Distrito Nacional paralizaron sus labores y se reunieron frente a la estatua de la diosa Temis en reclamo de un mayor presupuesto para el Poder Judicial.
El presupuesto asignado al Poder Judicial para el 2012 asciende a 3 mil 416 millones. El monto solicitado es superior a los 6 mil millones. Según la SCJ, el 77% de los servidores judiciales gana menos del costo promedio de la canasta. A pesar de que no hay paro de labores en los tribunales, algunos han decidido no realizar labores administrativas para recibir expedientes, dar informaciones.
Esta mañana varios abogados se quejaron de que en la Tercera Sala Civil y Comercial no querían recibir depósito de documentos y en la Cámara Civil y Comercial de la provincia Santo Domingo tampoco recibían expedientes. La paralización de las audiencias fue suspendida luego que el presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo del Poder Judicial, Subero Isa, rechazara la suspensión de las audiencias.
Los organizadores de la protesta buscaban expresar que a los tribunales «bajó una línea» para que no se materializara la acción. Los empleados que estaban de acuerdo con paralizar las labores y montar vigilia en los tribunales desistieron por temor a represalia.
