Serán sepultados a las 4:00 de la tarde de hoy en el cementerio de la Máximo Gómez, los restos del sacerdote Rafael Isidro Marcial Silva, de 88 años, quien falleció ayer a causa de un accidente cerebrovascular agudo.
Esta mañana era velado en la parroquia Nuestra Señora de la Divina Providencia, en el sector de Arroyo Hondo, Distrito Nacional.
Marcial Silva fue uno de los protagonistas de las manifestaciones de “reafirmación cristiana”, que desarrolló la iglesia Católica en 1963 y que fueron preámbulo para el derrocamiento del presidente Juan Bosch. En ese entonces era capellán de la Fuerza Aérea Dominicana en la Base Aérea de San Isidro.
A pesar de que se le acusaba de ser parte fundamental de la conspiración contra Bosch, Marcial Silva en reiteradas ocasiones negó ser “golpista”.
En su honor, se realizó la mañana de este miércoles una misa en la iglesia Nuestra Señora de la Divina Providencia, oficiada por su sobrino, el sacerdote Federico Marcial.
Mientras que a las 3:00 de la tarde, el arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta, presidirá en el mismo lugar una misa de cuerpo presente.
Marcial Silva, ordenado sacerdote en el 1955, falleció en el hospital general Plaza de la Salud, donde permanecía recluido desde septiembre pasado aquejado de una enfermedad pulmonar crónica severa.
El sacerdote, que nació el 18 de mayo del año 1929 en Salcedo, era el menor de ocho hermanos. Era hijo de Isidro Marcial Thomas y Roma Silva .
Marcial Silva fue el fundador de los colegios Arroyo Hondo y Nuestra Señora de la Fe. Ambos en Arroyo Hondo.
Los devotos lloran
Desde muy temprano, cientos de feligreses acudieron a la iglesia Nuestra Señora de la Divina Providencia para participar en las honras fúnebres.
Adultos, niños y jóvenes, estuvieron presentes allí para dar el último adiós, a quien algunos definieron con su “mentol” religioso.
María Díaz de González, que lleva 22 años asistiendo a esa iglesia, con voz entrecortada, manifestó que la iglesia católica necesita muchos sacerdotes como Marcial Silva, por ser una persona que entregó en cuerpo y alma ayudar a los demás, en especial, a los jóvenes, motivándolos siempre a la preparación académica.
“Fue un verdadero padre para esta comunidad, siempre lo recordaremos, por su forma de ayudar a los demás”, agregó Díaz de González.
UN APUNTE
Se sienten huérfanos
Muchos de los presentes en el templo señalaron que se sentían huérfanos con la muerte de Marcial Silva. “Siempre estaba dispuesto ayudar a los más necesitados; Marcial Silva nunca tenía nada para él, porque prefería siempre servir”, expresaron católicos y amigos de Marcial Silva. Agregaron que fue un padre preocupado por el fortalecimiento de la familia y el desarrollo de los jóvenes.

