El Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes (SJRM) dice esperar que con la entrada en vigencia del Reglamento de Aplicación de la Ley 285-04 de Migración se garantice el debido proceso para todos los migrantes, sin discriminación hacia ningún colectivo.
Augura, también, la pronta aplicación del Plan de Regularización al ser ésta, según dice, una demanda de larga data de la sociedad civil, remarcando la importancia de que dicha aplicación haga justicia histórica a los migrantes que por años han contribuido al desarrollo del país.
En cuanto al proceso de repatriación, el Servicio Jesuita sostuvo que se debe poner en marcha un procedimiento claro, que garantice el respeto de la población migrante en los procesos de retención y repatriación.
«La República Dominicana tiene más de siete años con una Ley de Migración que operaba sin una norma de procedimiento claro, por lo que su aplicación quedaba abandonada a la discrecionalidad de los funcionarios de turno, con medidas arbitrarias y cambios frecuentes en los procedimientos», indica.
No obstante, el SJRM destacó que las discusiones sobre el instrumento se realizaron con mucho hermetismo, no tomándose en cuenta las organizaciones de la sociedad civil, a pesar de que solicitaron por varias vías ese derecho.
«Un tema tan importante para toda la sociedad dominicana, porque involucra no sólo a quienes residimos en territorio dominicano, sino a quienes salen del mismo y a quienes llegan a él merece un tratamiento más amplio y es por eso que estamos convocando a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema para juntos estudiar con detalle el Reglamento y así brindar a la opinión pública un criterio integral sobre el mismo», aseveró la organización en un documento enviado a Diariolibre.com.
Asimismo, explican que ya con el nuevo decreto emitido pueden analizar las disposiciones del instrumento y destacó la urgencia de crear y activar las instituciones previstas en la Ley, como son el Instituto Nacional de Migración y el Consejo Nacional de Migración.
En ese sentido, aclara que no se trata solo de hacer leyes y reglamentos sino de su debida aplicación.
