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Sí al diálogo

Sí al diálogo

Orlando Jorge Mera

El lunes 30 de agosto comenzó de manera formal el diálogo entre los 12 partidos políticos del país con presencia en el Congreso Nacional, entidades sociales, centrales sindicales y empresarios, para buscar caminos comunes que den pie a importantes reformas políticas, económicas y sociales, de la mano de la carta sustantiva de la República Dominicana, la Constitución, para consagrar en ella la independencia del Ministerio Público, la eficacia de organismos de control, así como pactos decisivos por el agua, la energía eléctrica y el fiscal.

En el marco del Consejo Económico y Social, en esta ocasión presidido por Rafael Toribio, asistimos como parte de la comisión designada por el Partido Revolucionario Moderno, conformada por José Ignacio Paliza, Carolina Mejía, Eduardo – Yayo- Sanz y un servidor, donde dimos cuenta de la visión de futuro del presidente Luis Abinader, una tarea que nos llena de orgullo, pero también de un gran sentido de la responsabilidad.

El encuentro, preliminar para definir el marco de acción para el diálogo y los temas a ser abordados, tiene un peso simbólico por la confianza depositada del país en sus representantes y la credibilidad del sistema de partidos, durante años vapuleado por mostrarse incapaces de sentarse a la mesa a dialogar a pesar de las diferencias. Eso sí, de entrada, hemos dejado claro que toda reforma que surja del diálogo y fruto del consenso tendrá como hincapié fundamental el interés colectivo y no el particular, mucho menos para hablar sobre la elección presidencial que tanto permeó la constitucionalidad en el último lustro.

El presidente Abinader y el PRM tenemos fresco en la memoria el acuerdo de aposento al que llegó el PLD en el 2015, aprovechando su mayoría mecánica, para imponer una reforma que extendiera el límite al ejercicio del poder del entonces presidente Danilo Medina. Finalmente, ese intento quedó diluido.

Esta vez, la reforma es de carácter integral y en pos de la autonomía de los poderes del Estado. Así ha quedado refrendado en una misiva que el propio Abinader envió al CES, afirmando que no se permitirá ni aceptará discutir nada con relación al artículo 124, relativo a la elección presidencial, dejando fuera de la mesa toda discusión estéril o aspiración partidista, personal o que no sea de interés para el país en su conjunto.

En muchos sentidos este diálogo por las reformas es histórico. Estamos en un momento único, viendo la luz al final del túnel de la pandemia, luchando para reactivar la economía y devolverle la paz a la ciudadanía. Pero también debemos pensar en las próximas generaciones, para que asuman las riendas de un país más próspero, más democrático y consolidado en lo institucional. Por eso decimos SÍ al diálogo.

Por: Orlando Jorge Mera [email protected]

El Nacional

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