EL CAIRO. AP. Decenas de miles de egipcios, muchos ondeando banderas nacionales, se congregaron el viernes en la Plaza Tahrir para orar y celebrar la caída del presidente Hosni Mubarak y al mismo tiempo mantener la presión sobre las nuevas autoridades militares para que implementen reformas democráticas en Egipto.
Los grupos que desataron la sublevación popular de 18 días que culminó con la salida de Mubarak llamaron la masiva concentración Viernes de Victoria y Continuación, un nombre que refleja tanto su orgullo por forzar el cambio en la cúpula como sus preocupaciones sobre el futuro. Mientras, las autoridades egipcias anunciaron la detención de tres ex ministros, incluido el otrora responsable del Interior Habib el-Adly, que son investigados por corrupción.
También fue aprehendido el magnate acerero Ahmed Ezz, alguna vez miembro prominente del ex partido gobernante del depuesto mandatario Hosni Mubarak, el Partido Nacional Demócrata.
El-Adly, cuyo puesto le daba el control sobre 500.000 efectivos de las fuerzas de seguridad, ha sido indiciado como el culpable de la brutalidad letal con que los policías antimotines atacaron a los manifestantes antigubernamentales en las protestas multitudinarias que comenzaron el 25 de enero y forzaron la renuncia de Mubarak el 11 de febrero. El-Adly ocupó su puesto por 12 años.
Los otros detenidos, el jueves, son el ex ministro de Vivienda Ahmed Maghrabi y el ex ministro de Turismo Zuheir Garana. Los cuatro enfrentan acusaciones que van desde lavado de dinero hasta abuso de autoridad y malversación de fondos públicos.
Los funcionarios de seguridad, que hablaron a condición del anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios de comunicación, dijeron que los acusados estarían bajo arresto inicialmente por 15 días.
A los cuatro se les había prohibido que viajaran al extranjero y sus bienes fueron congelados. Alrededor de una decena de ex ministros y empresarios están bajo investigación en Egipto por corrupción o abuso de autoridad.

