SANTIAGO. Un sobrino de Rafael Antonio Sosa Pichardo, el hombre hallado muerto la madrugada del 30 de julio pasado, admitió que asesinó a su tío de un disparo a la cabeza mientras descansaba en una hamaca en el patio de su vivienda en esta ciudad.
Aneudy Martínez Díaz, de 20 años, dijo que la conciencia no lo dejaba tranquilo, por lo que ayer decidió confesar a varios de sus familiares que fue él quien mató a su tío.
Narró que para cometer el crimen utilizó una pistola calibre nueve milímetros de Rabel Sosa Pichardo, otro tío suyo.
Sosa Pichardo (El Gordito de Oro) fue hallado sin vida a las 5:00 de la madrugada sobre una hamaca en la que descansaba en el patio de su vivienda.
Un pariente de Martínez Díaz dijo que después del crimen el acusado se ofrecicó para colaborar en las investigaciones.
Andaba con nosotros para arriba y para abajo, dizque interesado en saber quién mató a su tío, pero el cargo de conciencia era tan grande que ayer decidió contarnos la verdad, dijo Rabel.
La versión de Martínez Díaz indica que, armado con la pistola de su tío, fue al patio y le disparó a Sosa Pichardo mientras dormía.

