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Solidaridad domínico- haitiana contribuye salvar niños de un fuego

Solidaridad domínico- haitiana contribuye salvar niños de un fuego

Las diferencias sociales quedaron atrás y la solidaridad se puso de manifiesto en su nivel más alto cuando un grupo de obreros de la construcción, dominicanos y haitianos, se unieron para salvar las vidas de dos niños que quedaron atrapados por el fuego que consumió el piso 14 de un edificio del exclusivo sector residencial de Naco. El pintor Juan Ruiz, el carpintero Yerdi Mesa, el conserje Agustín Terrero y  el mezclador Genar Tomas  son parte de los héroes que el pasado sábado,  desafiando la muerte, impidieron que los desesperados niños se lanzaran al vacío huyéndole a las llamas y el humo.

Juan Ruiz, un pintor de 31 años, acostumbrado a las grandes alturas narró  a los periodistas cómo subió amarrado a una soga al último piso del edificio Metropolitano San Juan, en la avenida Tiradentes esquina Salvador Sturla, en el ensanche Naco, para salvar a los infantes  que, desesperados, clamaban por auxilio en una ventana trasera del inmueble.

“Cuando vi los niños gritando pensé en mis hijos. Le clamé a Dios que me ayudara y fui por ellos sin dudarlo”, narra constantemente y emocionado Ruiz.

Afirmó que en ese momento no pensó que  se trataba de personas que, en la mayoría de los casos, le niegan el saludo, por tratarse de un pobre trabajador.

 Ruiz,  padre de dos niños y residente en el populoso sector de Cristo Rey, narró que primero subió por el varón, de unos 10 años de edad, y que cuando este estaba a salvo volvió por la niña, unos dos años menor.

Ruiz, que lleva 12 años pintando edificios de gran altura, contó que mientras subía realizaba una labor terapéutica, para disuadir a los niños de lanzarse al vacío.

“No se tiren, esperen que vamos a rescatarlos” gritaba mientras subía las paredes.

Mientras, una parte de los obreros usaba una manguera de gran diámetro  para lanzar abundante agua, en un intento desesperado por sofocar las llamas que amenazaban vidas y bienes en el imponente inmueble, ocupado por familias de clase media alta.

En medio del corre corre que provocó el incendio, unos 10 hombres subían rápidamente por las escaleras para ayudar a los vecinos del edificio, porque el ascensor estaba dañado.

 Muchos huyeron del lugar por temor a ser afectados por las llamas y el humo.

“Tú sabes que la mayoría de la gente sino son del campo como nosotros,  no se tiran a morirse fácilmente”, expresó Yeuri Mesa.

“Yo sólo pensé en mis hijos y mi familia. En ese caso, uno se arriesga a cualquier cosa”, dijo, al expresar la alegría que siente porque contribuyó a evitar una desgracia humana.

Indicó  que los padres de los niños lloraban en una habitación del edificio porque las llamas no les permitían llegar al lugar donde estos se encontraban.

“La mamá de los niños pensaba que ellos se habían quemado. Tenía los ojos rojitos de llorar. Cuando la bajamos al primer piso, ella se oponía que la llevaran al médico, porque pensaba en sus hijos”, siguió diciendo.

“La señora la sacamos cuando llegaron los bomberos, unos 20 minutos después (de iniciarse el siniestro), porque el fuego estaba fuerte”, agregó.

“Cuando llegaron los bomberos los niños habían bajado”, asegura.

UN APUNTE

 Unidades  bomberos

El coronel José Luis Herasme, subjefe del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo,  informó que en el operativo participaron 12 unidades de esa institución con unos 60 hombres.

 Indicó que socorrieron a nueve personas que fueron llevadas a la Plaza de la Salud y al Hospital General de las Fuerzas Armadas.

El Nacional

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