PESHAWAR, Pakistán. AFP. Un kamikaze mató el lunes a 41 personas que participaban en un mitin político en el noroeste de Pakistán y 6 personas, entre ellas cuatro islamistas y dos guardias, murieron en un ataque contra el consulado estadounidense en Peshawar, reivindicado por los talibanes.
Los atentados se produjeron cerca de las zonas tribales donde el ejército combate contra los talibanes aliados de la red Al Qaida, considerados responsables de las explosiones y las operaciones comando que en los últimos dos años y medio costaron la vida a unas 3.200 personas en Pakistán.
En Timargarah, una localidad del distrito del Bajo Dir, en el valle del Swat, un kamikaze mató a por lo menos 41 personas e hirió a más de 80 al detonar sus explosivos frente al estrado de un mitin al aire libre del partido Awami, una formación laica que controla la Asamblea y el poder ejecutivo de la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWPF), según el último balance policial.
Poco después, un comando fuertemente armado trató de tomar el consulado de Estados Unidos en Peshawar, pese a la fuerte custodia del edificio.
El comando estaba integrado por unos 10 a 15 «insurgentes islamistas», que llegaron al lugar en dos camionetas todoterreno, indicó a la AFP Ghulam Husain, un jefe policial de esta ciudad de 2,5 millones de habitantes.
«Uno (de los atacantes) detonó la bomba que llevaba consigo en la barrera de la entrada y los policías de guardia abrieron fuego contra los atacantes», precisó. «Luego hubo otras explosiones», agregó.
Las fuerzas de seguridad «mataron a cuatro insurgentes (…). Toda la zona está cercada por el ejército. Los milicianos trataron de entrar al consulado estadounidense, pero no lo consiguieron», dijo por su lado a periodistas el ministro a cargo de la Provincia de la Frontera del Noroeste, Bashir Ahmed Bilur.

