SAN JUAN DE LA MAGUANA . -Una tala sostenida de árboles, algunas especies posiblemente centenarias, ocurre en una finca del sector Manoguayabo, al sur de esta ciudad, al parecer preparando el terreno para la producción de alimentos.
Hace apenas diez años, dicha finca era el principal pulmón de la ciudad.
Queda a pocos metros de la planta de tratamiento de aguas negras, y contaba con decenas de árboles de madera preciosa, caoba, robles, cedro, caracoli, frutales como mango, aguacate, naranja agria y dulce, tamarindo, limoncillo y cientos de palmeras y otras especies, hoy es poco lo que queda.
Una parte de la finca está dedicada a la producción intensiva de la agricultura, y ese bosque se mantuvo bien cuidado e intacto, mientras su propietario, el ingeniero Marcos Mercado, estuvo al frente de ella. Además una gran cantidad de otros árboles que están en el entorno de la finca, han sido cortados, otros secados, con la mirada indiferente de todos los que transitan por el lugar.
El propietario decidió abandonar la actividad agrícola, la rentó hace más de diez años y se marchó con su familia a Santo Domingo, lo que ha sido aprovechado por quienes hoy la usufructúan para depredarla con el propósito de ampliar el área de producción de alimentos.
Por denuncias de personas preocupadas por la situación, este redactor se trasladó al lugar y comprobó que las pocas palmeras que aún quedan en pie, todas tienen sus troncos cinchados y quemados con gasolina y las raíces superficiales cortadas.

