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Tatis: “Mi regreso fue milagroso”

Tatis: “Mi regreso fue milagroso”

El Nacional
NUEVA YORK (NY Post).- A comienzos de esta semana, Fernando Tatis entró a una iglesia en su ciudad natal de San Pedro de Macorís en la República Dominicana y dio las gracias. Esta no fue cualquier iglesia ni cualquiera gracias.

Esta era la Primera Iglesia de Jerusalén, una iglesia que calladamente Tatis ayudó a construir, la iglesia que inspiró su asombroso regreso.

“Yo no tengo las palabras para explicarlo, es increíble,” dijo Tatis de su temporada de 2008 y la nueva iglesia que abrió sus puertas la pasada primavera.

“Yo pienso que es un milagro.”

Tatis no jugó béisbol en 2004 y 2005. Fue entonces cuando decidió regresar para así poder ayudar a conseguir dinero para comprar la tierra para la iglesia y ayudar a construirla. En 2006 él jugó 28 juegos con los Orioles.

Omar Minaya dijo que quería darle a Tatis un chance con los Metros y así es como terminó con Nueva Orleans AAA en 2007. Tatis jugó para Montreal por tres años cuando Minaya era gerente general. “Yo pensé que todavía le quedaba algo,” dijo Minaya. “El recuperó sus piernas y esa fue la gran diferencia.”

Tatis, quien cumplirá 34 años el Día de Año Nuevo, tiene más grandes planes. El quiere ayudar a los Metros a ir a la Serie Mundial después de dos años de colapsos. El Colapso II realmente arrancó tan pronto como Tatis se separó su hombro derecho en una derrota 1-0 ante los Nacionales el 16 de septiembre.

Los Metros pedieron seis de sus nueve juegos finales y de muchas formas este colapso fue peor que la caía en picada de 2007. Mientras las derrotas se acumulaban, un frustrado Tatis se sentó impotente, con su hombro y su corazón adoloridos. El liderazgo de Tatis, así como su habilidad, hicieron falta en la recta final.

Con la implosión del bullpen de los Metros, mucho se perdió –una división, un comodín- y mucho se pasó por alto, como la verdaderamente asombrosa campaña de Tatis. El bateó .297, un punto por debajo de la marca de su carrera que estableció en 1999. Con todos los nombres grandes en Nueva York como Alex Rodríguez, Derek Jeter, David Wright y José Reyes, fue Tatis quien bateó cerca de .400 con corredores en posición anotadora (.392).

“Créanme,” dijo, “es difícil llegar a las grandes ligas. Y viniendo de la nada, fue increíble lo que sucedió.” Luego, cuando la línea final estaba al alcance, Tatis se separó su hombro derecho, al tirarse buscando una bola salida del bate del lanzador Odalis Pérez.

“Hubo un montón de dolor para mí viendo a mis compañeros en la recta final,” dijo Tatis. “Eso fue devastador para mí.” La lesión él la podía aceptar, “yo la puse en manos de Dios, eso es parte del juego,” dijo. El colapso fue otra cosa.

Tatis está de regreso jugando beisbol invernal en la República Dominicana. Su hombro está curado.

“Me siento bien, estoy jugando en el bosque derecho,” dijo. “Yo tomo este juego muy seriamente. Juego cada partido como si fuera mi último juego. Usted nunca sabe lo que puede pasar. Tengo un montón de respeto por este juego.”

El fue nombrado como Jugador Regreso del Año en la Liga Nacional , y los Metros lo recompensaron con un contrato de $1.7 millones para 2009. Tatis y Daniel Murphy posiblemente dividirán tiempo en el bosque izquierdo.

Sólo hay una forma de sacudirse del colapso, dijo Tatis. Eso es llegando a la Serie Mundial el año próximo.

“Esa es nuestra meta,” dijo. “Todo lo que estamos poniendo en nuestra mente es ganar juegos. En eso es que nos vamos a enfocar este año. No nos vamos a preocupar por lo que los periódicos están diciendo. No nos vamos a preocupar por nada. Nosotros sólo nos vamos a ocupar de uno al otro y ayudar uno al otro. Vamos a hacer el equipo más fuerte mental y físicamente. Tenemos que demostrar que podemos jugar este juego.”

“Yo creo en este equipo,” dijo. “Tengo un montón de fe.”

Cuando le preguntaron sobre la clase de comentarios que escucha de sus colegas practicantes en su iglesia, considerando que él y otros donantes contribuyeron con millones de dólares, Tatis ofreció este conmovedor comentario. “La mayoría de la gente aquí no sabe que yo estaba involucrado en construir la iglesia. Traté de mantenerlo aquí como un secreto. Yo le dije a mi esposa que no quería que nadie supiera lo que nosotros hicimos por esta iglesia.”

“Mientras más en secreto lo podamos mantener, mejor me siento.”

El Nacional

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