Decenas de taxis y vehículos del transporte público ocupan las áreas aledañas a la estación del Metro de Santo Domingo que está en la avenida Máximo Gómez a esquina John F. Kennedy, donde se juntan las líneas uno y dos.
La estación que está virtualmente terminada ha sido cercada con cinta de no pasar, para evitar que los conductores y taxistas usen el área destinada a los peatones.
Hasta hace poco los taxistas ocupaban esa área causando inconvenientes a los obreros que trabajan en la construcción de la estación.
Los vehículos son estacionados en las aceras de la avenida Máximo Gómez y en uno de los carriles de la avenida John F. Kennedy, pese a una resolución del cabildo del Distrito Nacional que prohibe el estacionamiento en esas áreas.
La ocupación de las áreas se produce pese a la presencia de varios agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) que vigilan la circulación de los vehículos en esa intersección.
Varios sindicatos que operan en el lugar no permiten que otros vehículos del transporte público se estacionen en el área para montar o desmontar pasajeros.
Algunos conductores alegan que deben hacer una parada en el lugar debido a la gran cantidad de pasajeros que utiliza el Metro de Santo Domingo en esa intersección.
Numerosas personas que circulan por el lugar se quejan del desorden y el taponamiento que causa el estacionamiento de los vehículos del transporte público.
Otros usuarios dijeron que las paradas establecidas por la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (Omsa) para sus vehículos no pueden ser usadas porque los carros del concho y los minibuses de los distintos sindicados no lo permiten.
Muchos conductores son militares y policías fuera de servicio.

