Se necesita más que una tendinitis para detener a Audrys Nin Reyes.
Es decir, que la fuerza de voluntad, la pasión y férrea determinación y la fe en Dios son más que lo necesario para que el joven gimnasta dominicano se mantenga positivo, aun cuando va a enfrentarse a los mejor de la disciplina en el Campeonato Mundial que se efectuará desde el 28 del presente mes en Montreal, Canadá.
«Nos sentimos bien. Positivo», declaró Nin Reyes al ser cuestionado sobre la molestia que le afectó durante su participación en el Challengue Cup 2017, de Francia, donde conquistó la medalla de oro en salto de caballo.
El joven de 22 años, nativo de Barahona, sufrió una tendinitis en su rodilla izquierda durante el Mundial de Francia, que concluyó el pasado domingo 17. La cura, según reveló, requiere de por lo menos un mes de tratamiento (descanso y terapia), pero el próximo compromiso es ya.
«Estamos positivos. Tenemos a Dios con nosotros y el trabajo que hemos realizado nos ha dado la experiencia suficiente para salir adelante», expresó.
Se mostró consciente de los riesgos que implica competir en su estado, pero confió en que podrá realizar una buena actuación.
De hecho Nin Reyes, con la tendinitis en su punto más crudo, se sobrepuso para lograr su quinto oro en lo que va del año en eventos internacionales y el premio especial otorgado por la Federación Internacional de Gimnasia por haber ganado oro en los dos mundiales más recientes.
«Mi meta es seguir acumulando medallas de este calibre», manifestó Nin Reyes, quien confiesa con una amplia sonrisa que su gran sueño es brindarle al país una presea olímpica.
Por las cosas buenas que está viviendo dio gracias al programa Creando Sueños Olímpicos (CRESO), el Ministerio de Deportes, el Comité Olímpico Dominicano , la Federación Dominicana de Gimnasia y a sus entrenadores Yoandry Tamayo, Ramón Amaury Holguín y a Guillermo Amador, quien fue el primer entrenador que tuvo en esta disciplina.

